Lactancia materna exclusiva: las cifras muestran que todavía tenemos mucho por hacer

Cada año, durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna, miles de profesionales compartimos información para recordar algo que la ciencia lleva décadas demostrando: la lactancia materna salva vidas.

Pero más allá de los mensajes en redes sociales, existe una pregunta importante:

¿Realmente estamos logrando que más bebés reciban lactancia materna exclusiva?

La respuesta es alentadora, pero todavía insuficiente.

Hoy conocemos mucho más sobre lactancia que hace veinte años. Existen mejores investigaciones, más profesionales capacitados y mayor interés por parte de las familias. Sin embargo, millones de bebés siguen dejando de recibir leche materna antes de los seis meses, muchas veces no porque sus madres no quieran amamantar, sino porque nunca recibieron el apoyo que necesitaban.

Eso significa que el problema no está solamente en la mamá. Está en el sistema que la rodea, de esto hemos hablado muchas veces.

¿Qué es la lactancia materna exclusiva?

La Organización Mundial de la Salud recomienda que todos los bebés reciban lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

Esto significa que el bebé recibe únicamente leche materna, sin agua, jugos, fórmulas, infusiones ni otros alimentos, salvo medicamentos o vitaminas cuando sean indicados por su pediatra.

La evidencia científica demuestra que esta práctica disminuye el riesgo de:

  • Infecciones respiratorias
  • Diarrea
  • Hospitalizaciones
  • Muerte subita del lactante
  • Obesidad en etapas posteriores
  • Diabetes tipo 2
  • Algunas enfermedades crónicas

Para las madres también existen beneficios ampliamente demostrados, entre ellos una menor probabilidad de desarrollar cáncer de mama, cáncer de ovario y diabetes tipo 2.

¿Cómo va el mundo?

La buena noticia es que cada vez más bebés reciben lactancia materna exclusiva.

Según los datos publicados por UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, actualmente cerca del 47% de los bebés menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva a nivel mundial.

Esto representa un avance importante si se compara con años anteriores.

La Global Breastfeeding Collective, liderada por UNICEF y la OMS, explica que este crecimiento ha permitido que millones de niños tengan un mejor comienzo de vida.

Sin embargo, la otra cara de la moneda es que más de la mitad de los bebés del mundo todavía no reciben lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, a pesar de que la recomendación es ampliamente conocida en todas partes.

Eso significa que millones de familias continúan enfrentándose a dificultades como:

  • Dolor al amamantar
  • Grietas
  • Mala posición
  • Poca transferencia de leche
  • Uso innecesario de fórmula
  • Información contradictoria entre nosostros el personal de salud
  • Poca licencia de maternidad
  • Falta de apoyo familiar
  • Asesorías tardías

La mayoría de estos problemas pueden prevenirse cuando la madre recibe acompañamiento oportuno.

¿Cuál es la meta mundial?

La Asamblea Mundial de la Salud estableció como objetivo alcanzar al menos un 60 % de lactancia materna exclusiva para el año 2030.

Esta meta hace parte de los indicadores mundiales para mejorar la nutrición infantil y disminuir la mortalidad en menores de cinco años.

Aumentar la lactancia materna exclusiva no solo mejora la salud de los bebés.

También disminuye costos para las familias, reduce gastos en los sistemas de salud, protege el medio ambiente al disminuir el uso de fórmulas infantiles y contribuye a un desarrollo más sostenible.

¿Y Colombia cómo va?

Cuando muchas personas buscan en internet «estadísticas de lactancia materna en Colombia 2026», esperan encontrar un porcentaje actualizado para este año.

La realidad es diferente.

Hasta la fecha de publicación de este artículo no existe una medición nacional oficial publicada para 2026 sobre lactancia materna exclusiva.

Los indicadores nacionales de Colombia se obtienen mediante grandes encuestas poblacionales que no se realizan cada año, por lo que los datos oficiales disponibles corresponden a las publicaciones más recientes de las autoridades sanitarias y de nutrición del país. (2015-2016)

Las cifras históricas muestran que Colombia ha logrado avances importantes en comparación con décadas anteriores, pero todavía está lejos de alcanzar la meta internacional propuesta para 2030.

Fuentes oficiales:

Ministerio de Salud y Protección Social

Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN)

Detrás de cada porcentaje hay una historia

Cuando hablamos de que un país tiene un 40 %, un 48 % o un 70 % de lactancia materna exclusiva, es fácil olvidar que esos números representan familias reales.

Representan a una mamá que llora porque siente que no produce suficiente leche.

A otra que tiene las tetas lastimadas y piensa que el dolor es normal.

A una familia que recibe consejos completamente diferentes de cada persona que la rodea.

A un bebé que no logra agarrarse correctamente.

Y también representan a quienes sí encontraron apoyo a tiempo y pudieron vivir una lactancia mucho más tranquila.

Las estadísticas son importantes porque ayudan a medir el progreso de un país. Pero detrás de cada porcentaje siempre hay madres, bebés y familias que necesitan información basada en evidencia, acompañamiento y alguien que les diga: «esto tiene solución y no tienes que hacerlo sola».

¿Cómo ha evolucionado la lactancia materna exclusiva en el mundo?

Si hoy escuchas que el 48 % de los bebés menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva, puede parecer una cifra baja. Y lo es. Sin embargo, también representa uno de los avances más importantes en salud pública de la última década.

Hace apenas unos años la situación era muy diferente.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, hace aproximadamente doce años la prevalencia mundial era cercana al 37 %. Gracias al trabajo conjunto de gobiernos, profesionales de la salud, organizaciones internacionales y millones de familias, esa cifra aumentó hasta alcanzar el 48 % en la actualidad.

Este crecimiento de más de 10 puntos porcentuales significa que millones de bebés adicionales comenzaron su vida alimentándose exclusivamente con leche materna.

Aunque las publicaciones oficiales no presentan un porcentaje para cada año, la evolución global puede resumirse así:

AñoLactancia materna exclusiva mundial
2012≈ 37 %
201740 %
202144 %
2024-2026*47 %

*Corresponde a la cifra más reciente reportada por UNICEF y la OMS, utilizada en sus comunicaciones y bases de datos internacionales.

A simple vista, pasar del 37 % al 47 % puede parecer un cambio pequeño. Pero en términos de salud pública es enorme.

La OMS estima que si casi todos los bebés fueran amamantados de acuerdo con las recomendaciones internacionales, podrían evitarse más de 400.000 muertes infantiles cada año, principalmente por diarrea, infecciones respiratorias y otras enfermedades prevenibles.

América Latina todavía está por debajo del promedio mundial

Cuando analizamos nuestra región encontramos un dato que llama la atención.

Mientras el promedio mundial alcanza el 47 %, América Latina y el Caribe registran alrededor del 43 % de lactancia materna exclusiva en menores de seis meses.

En otras palabras, menos de la mitad de los bebés latinoamericanos reciben únicamente leche materna durante los primeros seis meses de vida.

Este dato demuestra que, aunque muchos países han avanzado, todavía queda un largo camino por recorrer.

Desde UNICEF se ha advertido que, si la región mantiene el ritmo actual, será muy difícil alcanzar la meta internacional del  70 % para el año 2030.

¿Por qué América Latina avanza más lento?

La respuesta no está en que las mujeres «no quieran dar teta».

La mayoría de las madres desean amamantar.

Lo que ocurre es que muchas abandonan la lactancia porque aparecen dificultades que nadie les enseñó a resolver.

Entre las principales causas identificadas por la OMS, UNICEF y la Global Breastfeeding Collective se encuentran:

  • Poca preparación durante el embarazo
  • Información contradictoria entre profesionales de salud
  • Incorporación temprana al trabajo
  • Licencias de maternidad insuficientes
  • Falta de espacios adecuados para extraer leche
  • Marketing agresivo de sucedáneos de la leche materna
  • Escaso acceso a asesoría especializada
  • Poca participación de la pareja y la familia
  • Creencias culturales que llevan a ofrecer agua, tés o fórmula sin necesidad.

Cuando varias de estas situaciones ocurren al mismo tiempo, la probabilidad de suspender la lactancia aumenta considerablemente.

¿Y Colombia?

Esta es una de las preguntas que más recibo por estos dias.

La realidad es que Colombia no publica un indicador nacional actualizado cada año.

Las cifras oficiales provienen de grandes encuestas nacionales como la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN) 2015 y de los sistemas de vigilancia del Ministerio de Salud, por lo que entre una medición y otra pueden transcurrir varios años.

Eso significa que no existe una cifra oficial para 2026 que permita decir con exactitud cuál es el porcentaje actual de lactancia materna exclusiva en Colombia.

Sin embargo, sí sabemos varias cosas.

Sabemos que Colombia ha mejorado progresivamente el inicio temprano de la lactancia, con alrededor del 69 % de los recién nacidos iniciando la lactancia durante la primera hora de vida, según los datos internacionales recopilados por UNICEF.

También sabemos que el país continúa fortaleciendo políticas públicas como:

Estas acciones son fundamentales, pero por sí solas no garantizan que una mamá logre mantener la lactancia exclusiva durante seis meses.

Porque una política pública puede abrir el camino.

Pero quien resuelve una grieta dolorosa, un agarre ineficiente o una producción de leche que preocupa a la familia es el acompañamiento profesional y oportuno.

Las estadísticas no mejoran en los hospitales. Mejoran en las casas.

Muchas veces pensamos que aumentar la lactancia materna depende únicamente del sistema de salud.

Yo pienso que comienza mucho antes.

Comienza cuando una mujer embarazada entiende cómo funciona realmente la producción de leche.

Cuando aprende qué esperar durante las primeras 24, 48 y 72 horas.

Cuando sabe reconocer un buen agarre.

Cuando entiende que un bebé puede querer pegarse de la teta muchas veces al día sin que eso signifique que «quedó con hambre».

Cuando la pareja sabe cómo apoyar en lugar de decir: «dale un tetero para que descanses».

Cuando la abuela comprende que ofrecer agua o aromáticas antes de los seis meses no es una recomendación basada en evidencia.

Y cuando la mamá tiene a quién escribir si aparece una dificultad.

Ahí es donde realmente empiezan a cambiar las estadísticas.

Porque las estadísticas nacionales no son otra cosa que la suma de miles de historias individuales.

Cada familia que logra superar una dificultad gracias a información correcta representa un pequeño cambio.

Y cuando ese pequeño cambio se multiplica por miles de familias, termina convirtiéndose en un indicador nacional.

¿Qué necesita Colombia para alcanzar la meta del 60 %?

Cuando la OMS y UNICEF propusieron que para el año 2030 al menos el 60 % de los bebés recibieran lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, no estaban planteando una meta imposible.

Estaban planteando un objetivo alcanzable, siempre y cuando los países inviertan en acompañar a las familias desde el embarazo hasta los primeros meses de vida del bebé.

La Global Breastfeeding Collective identifica siete acciones prioritarias que tienen mayor impacto sobre las tasas de lactancia materna exclusiva. Estas acciones sirven como una hoja de ruta para los gobiernos, los sistemas de salud y también para los profesionales que acompañamos a las familias.

1. Preparar a las familias antes del nacimiento

Muchas mujeres llegan al parto sin haber recibido información práctica sobre lactancia.

Saben que «la leche materna es buena», pero no saben:

  • Cómo es un agarre profundo
  • Qué esperar los primeros días
  • Cómo reconocer que el bebé está tomando suficiente leche
  • Cuándo pedir ayuda
  • Qué cambios son normales y cuáles no

Cuando el conocimiento llega después del problema, muchas veces el daño ya está hecho.

Por eso la educación prenatal sigue siendo una de las intervenciones más costo-efectivas para aumentar la lactancia materna exclusiva.

2. Que las madres tengan acceso rápido a ayuda especializada

Las primeras 72 horas pueden cambiar toda una lactancia.

Un agarre superficial.

Una grieta.

Una congestión mamaria.

Una extracción ineficiente.

Una mala recomendación.

Todo eso puede hacer que una madre piense que no podrá continuar.

Sin embargo, la mayoría de estas situaciones tienen solución cuando se identifican y corrigen a tiempo.

La diferencia entre abandonar una lactancia y disfrutarla muchas veces no está en la cantidad de leche.

Está en recibir ayuda el día correcto.

3. Involucrar a toda la familia

Todavía existe la idea de que la lactancia depende únicamente de la mamá.

Pero la evidencia demuestra exactamente lo contrario.

Las madres que reciben apoyo de su pareja, familiares y entorno cercano tienen mayores probabilidades de mantener la lactancia exclusiva durante los seis primeros meses.

Por eso, en mis talleres siempre insisto en algo:

La lactancia no es un trabajo de una sola persona.

Es un proyecto familiar.

Cuando la pareja entiende cómo apoyar, cuando los abuelos conocen las recomendaciones actuales y cuando quienes rodean a la madre dejan de presionarla con consejos desactualizados, la lactancia suele ser más tranquila.

4. Proteger la lactancia en el trabajo

Miles de mujeres interrumpen la lactancia antes de lo que desean porque deben regresar a trabajar.

Aunque Colombia ha avanzado con la implementación de salas amigas de la familia lactante y normas que favorecen la extracción y conservación de la leche, todavía existen muchas empresas donde las madres encuentran barreras.

Una madre no debería tener que elegir entre alimentar a su bebé o conservar su empleo.

5. Combatir la desinformación

Hoy existe más información que nunca, como lo dije en uno de mis ebooks, una mamá hoy en dia recibe mas información en 24 horas que lo que recibieron nuestras mamás en todo el embarazo.

Y, paradójicamente, también existe más confusión.

En internet es fácil encontrar recomendaciones contradictorias.

Una publicación dice una cosa.

Un video dice otra.

Un familiar recomienda algo completamente diferente, el pediatra otra, la asesora otra y asi….

Y muchas madres terminan sintiendo que no saben en quién confiar.

Por eso es tan importante buscar información basada en evidencia científica y acudir a profesionales capacitados cuando aparecen dudas.

¿Cómo he buscado aportar a este cambio durante los últimos cinco años?

Cuando decidí crear Lactancia con Adri Araujo, mi objetivo nunca fue únicamente enseñar cómo dar teta.

Mi propósito siempre ha sido ayudar a que las familias lleguen al nacimiento con más tranquilidad, más información y más herramientas para afrontar los primeros días con su bebé.

Durante los últimos cinco años he acompañado de manera virtual a más de 13.000 familias de diferentes ciudades de Colombia y de otros países a través de talleres grupales, asesorías personalizadas y recursos educativos. Ese trabajo me ha permitido identificar un patrón que se repite una y otra vez: muchas de las dificultades que aparecen durante la lactancia podrían prevenirse si las familias recibieran información antes del nacimiento.

En cada taller intento que las familias comprendan el por qué de las recomendaciones, no solo el qué deben hacer.

Cuando una madre entiende cómo funciona su cuerpo, toma decisiones con más seguridad.

Cuando una pareja sabe cómo apoyar, disminuye la ansiedad.

Cuando una familia reconoce qué es normal y qué requiere valoración, busca ayuda más temprano.

Y cuando la información correcta llega antes del problema, muchas dificultades dejan de convertirse en una crisis.

Mi forma de trabajar

No creo en generar miedo.

Tampoco creo en decir que existe una única forma correcta de vivir la maternidad.

Cada madre.

Cada bebé.

Cada parto.

Cada historia.

Son diferentes.

Por eso, en mis talleres y asesorías siempre adapto las recomendaciones a la realidad de cada familia, utilizando las guías de la OMS, UNICEF y otras organizaciones científicas como base para brindar información actualizada y basada en evidencia.

Mi objetivo no es juzgar.

Es acompañar.

Porque ninguna mamá debería sentirse culpable por pedir ayuda.

Un pequeño cambio puede transformar toda una lactancia

Muchas veces pensamos que cambiar las estadísticas mundiales depende únicamente de los gobiernos.

Pero cada porcentaje comienza con una decisión individual.

Con una madre que recibe apoyo.

Con una familia que aprende.

Con un profesional que dedica tiempo para enseñar.

Con una empresa que protege la lactancia.

Con una comunidad que deja de repetir mitos.

Las estadísticas cambian cuando cambian las historias de las familias.

Y eso comienza mucho antes de que aparezcan los problemas.

Comienza con información de calidad.

Comienza con acompañamiento.

Comienza con educación.

¿Quieres prepararte para vivir tu lactancia con más tranquilidad?

Si estás embarazada o tu bebé acaba de nacer, recuerda que no tienes que aprender todo al tiempo.

En Lactancia con Adri Araujo encontrarás talleres virtuales y asesorías personalizadas donde aprenderás, con información basada en evidencia científica, cómo iniciar la lactancia con mayor seguridad, resolver las dificultades más frecuentes y sentirte acompañada durante este proceso.

Mi deseo es que cada familia tenga la oportunidad de vivir una lactancia informada, respetada y, sobre todo, disfrutada.

Porque detrás de cada porcentaje hay un bebé.

Y detrás de cada bebé hay una mamá que merece sentirse segura y acompañada.

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