Hola, mamá. Sé que estás cansada. Sé que los primeros meses con tu bebé pueden sentirse como un torbellino de emociones, dudas y noches sin dormir. Cuando el bebé llora y sientes que ya no das más, es muy fácil caer en las recomendaciones de la vecina, la suegra o incluso la sociedad entera: «Ponle un chupo para que se calle», «Te está cogiendo de vicio», «Ese niño está obsesionado con la teta», «tan chiquito y ya te manipula, no te dejes».
Quiero contarte algo que pasa muy a menudo y de lo que casi nadie habla. El uso del chupo de entretención parece inofensivo, una herramienta mágica para lograr un poco de paz. Sin embargo, detrás de ese pedacito de silicona pueden esconderse problemas serios para tu lactancia y para el peso de tu bebé.
Para explicártelo mejor, quiero compartirte una historia real. Una consulta que tuve hace apenas 20 días y que demuestra perfectamente qué debemos tener en cuenta antes de ofrecer un chupo.
El caso de un bebé de 2 meses que no subía de peso
Hace unas semanas me contactó una mamá muy angustiada. Había llevado a su bebé de 2 meses al control con pediatría y las noticias no eran buenas: el bebé estaba bajito de peso. Como suele suceder en el sistema tradicional, el pediatra inmediatamente le indicó fórmula para complementar.
Ella estaba triste y frustrada. No quería dar fórmula, pero al mismo tiempo estaba muy preocupada por su producción de leche. Sentía culpa, sentía que su cuerpo le estaba fallando. 😔 Afortunadamente, este pediatra fue un poco más allá: le sugirió tomar una asesoría virtual conmigo y le dio 8 días de plazo para ver si lográbamos mejorar la situación solo con lactancia materna exclusiva.
La investigación: Buscando al culpable
Cuando empezamos a hablar, inicié con lo básico. En lactancia, las preguntas de rutina SIEMPRE nos dan muchas pistas. Le pregunté:
- ¿Cómo nació tu bebé? ¿Cuánto pesó al nacer?
- ¿La lactancia ha sido a libre demanda desde el inicio?
- ¿Te duele cuando succiona?
- ¿Tienes antecedentes médicos o cirugías en el pecho?
- ¿Cada cuánto come?
- ¿Cuántas veces orina en 24 horas?
- ¿Cómo son sus deposiciones?
Revisamos el agarre por videollamada y, para ser honesta, todo se veía bastante bien. Solo ajustamos un poco la postura de la mamá para lograr un agarre más profundo y asimétrico, pero no había grietas severas ni señales de alarma evidentes en la técnica.
Pasaron los 8 días de prueba… y el bebé no subió lo suficiente de peso. Raro. 🤔
El descubrimiento: El verdadero impacto del uso del chupo de entretención
Ella estaba muy angustiada, incluso llorando de frustración. Decidimos hacer una videollamada de inmediato para entender qué se nos estaba escapando. Mientras hablábamos, me mostró al bebé que estaba dormido en su cuna… y cuando lo vi… ahí estaba 👀.
Tenía el chupo de entretención en la boca.
Y ahí lo entendí todo. Le pregunté por qué se lo ponía. Su respuesta fue la que escucho cientos de veces: «Adri, se lo pongo para que logre dormir. Es que siento que está muy obsesionado con la teta, se estresa mucho y me da miedo que me esté cogiendo la teta de vicio».
¡Aquí estaba la clave del problema!
¿El chupo es bueno o malo?
Ni lo uno ni lo otro. Las cosas como son. Las academias de pediatría recomiendan el uso del chupo de entretención, PERO hay una regla de oro: solo debe introducirse cuando la lactancia materna ya está perfectamente establecida. Esto ocurre, por lo general, después de las 6 a 8 semanas de vida.
¿Por qué somos tan insistentes con esto? ¿Qué es lo que realmente hace el chupete en la boca de un recién nacido?
Porque los bebés, al succionar el chupo, producen saliva. Su cerebro y su estómago reciben la señal de deglución y «creen» que están comiendo. Y pues, mamá, ya sabemos que las babas no tienen ningún componente nutricional. No tienen grasas, no tienen proteínas, no alimentan.
El círculo vicioso de la baja de peso
Cuando un bebé usa el chupete para calmarse en lugar del pecho, ocurre una reacción en cadena que afecta todo:
- Se alargan los tiempos entre tomas: El bebé engaña a su estómago con saliva y duerme más tiempo del que debería sin comer.
- Comen menos: Al saltarse tomas, el volumen total de leche que ingieren en 24 horas disminuye drásticamente.
- Baja tu producción: Recuerda que tu cuerpo es una fábrica perfecta que funciona por demanda. Si el bebé come menos, estimula menos la teta. Si hay menos estímulo, tu cuerpo entiende que no necesita producir tanta leche y la producción baja.
- Agotamiento por succión: La succión no nutritiva del chupo también cansa. Ellos son pequeñitos, su mandíbula se agota. No pueden decir «mami, ya me cansé, sácamelo», solo lo escupen. Y si nosotras, creyendo que lo necesitan, se lo volvemos a meter en la boca, ellos siguen succionando por reflejo, gastando calorías valiosas que deberían usar para ganar peso.
Mitos vs. Realidades sobre el uso del chupo de entretención
Vamos a derribar esas frases de cajón que tanto daño le hacen a tu confianza y a tu lactancia. No permitas que la desinformación te robe la tranquilidad.
Mito 1: «Te está cogiendo la teta de vicio o de chupo»
Eso es un mito. ¡El pecho materno no es un vicio! La teta es alimento, es calor, es regulación de temperatura, es consuelo y es amor. El bebé no te coge de chupo; la sociedad inventó el chupo de plástico para sustituir a la madre. Tu bebé solo está pidiendo lo que por naturaleza le corresponde: a ti.
Mito 2: «El chupo es necesario para que aprenda a calmarse solo»
Falso. Un recién nacido no tiene la capacidad neurológica para «calmarse solo» (autoconsolarse). Necesita la corregulación que le brinda el cuerpo de su madre. El chupo simplemente agota al bebé hasta que se rinde y se duerme, pero no le enseña gestión emocional.
Mito 3: «Si no le das chupo, se va a chupar el dedo y eso es peor»
Otra mentira. Llevarse las manos a la boca es un hito del desarrollo normal en los bebés. Les ayuda a explorar su cuerpo y a prepararse para la alimentación complementaria. Además, el dedo siempre lo tienen a la mano, no se cae al piso sucio en la madrugada ni requiere que tú te levantes a ponérselo 20 veces por noche.
¿En qué casos SÍ se recomienda el chupo desde recién nacidos?
Soy una asesora práctica y sé que cada familia es un mundo. El uso del chupo de entretención tiene su lugar, principalmente en bebés que toman fórmula artificial al 100%.
¿Por qué? Porque la succión es una necesidad biológica. Un bebé que toma biberón suele acabarse su toma en 5 o 10 minutos. Su barriguita está llena, pero su necesidad de succionar no ha sido satisfecha. Si cada vez que quiere succionar le damos más fórmula, podemos llevarlo a una sobrealimentación y causarle malestares digestivos. En estos casos, el chupo cumple la función de satisfacer esa necesidad de succión no nutritiva. ¡Pero ojo! Aún así, debe usarse con límites y no dejarlo puesto todo el día.
El desenlace de nuestra historia: ¿Qué hicimos para salvar la lactancia?
Volviendo a la mamá de nuestra historia, la solución fue clara y contundente.
Retiramos el chupo por completo. Le pedí que lo escondiera, que lo botara si era necesario, y que volviéramos a una lactancia a libre demanda REAL. Cada vez que el bebé buscara, cada vez que llorara, cada vez que se moviera buscando consuelo: teta.
¿Qué pasó después?
En solo 8 días de haber suspendido el uso del chupo de entretención, ocurrió la magia que la naturaleza tiene preparada cuando no interferimos:
✨ El bebé subió más de 100 gramos de peso.
✨ La producción de leche de la mamá empezó a recuperarse notablemente, porque ahora sí había un estímulo constante y real.
✨ La mamá recuperó su confianza y dejó de llorar de angustia.
Y aquí viene lo más bonito de todo… El pediatra me escribió días después agradeciéndome. 🥹 Me dijo que en una consulta médica normal de 15 o 20 minutos no tenía el tiempo para profundizar tanto en la rutina en casa, y que jamás había considerado que el uso del chupo estuviera boicoteando el peso del bebé. Me agradeció porque ese acompañamiento había ayudado a salvar la lactancia de esa mamá y su bebé, evitando una suplementación innecesaria.
No estás sola en esto
Mamá, la conclusión de todo esto es poderosa: A veces no es falta de leche. A veces no es que tu cuerpo no funcione. A veces son pequeños detalles invisibles, consejos bien intencionados pero desactualizados, los que están interfiriendo en tu proceso… y nadie te los explica.
El uso del chupo de entretención debe ser una decisión informada. Si decides usarlo, procura que sea por tiempos cortos, para un momento puntual de estrés en el carro, por ejemplo, pero nunca para sustituir una toma ni durante todo el sueño.
Por eso el acompañamiento hace TODA la diferencia. No tienes que saberlo todo, para eso estamos las profesionales.
Si estás pasando por algo similar, si sientes dudas sobre el peso de tu bebé, si tu pediatra te mandó fórmula y sientes que algo no te cuadra en tu corazón de madre… no tienes que vivirlo sola. Aprovecha y pide ayuda.
Estoy aquí para ti. Te invito a agendar una asesoría de lactancia conmigo o a unirte a mis talleres. Juntas revisaremos esos «pequeños detalles» y trazaremos un plan real, empático y efectivo para que disfrutes tu maternidad como te lo mereces.
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